Plenilunio

Plenilunio

por: Yang E. Coutiño

 

Esa noche que la Luna salió a regar el jardín tan tímidamente se desbarató por fin el invierno. Cada flor desierta bailando para la hierba; cada tronco seco acariciando la tierra.

Lo veía todo sentado frente al mar falso calentando las olas con mis manos. Vi la noche parda de bruma. Vi el ruido de la puerta al cerrarse perfectamente. Vi desmoronarse el aire en la orilla. Vi otra vez la coraza de espinas y justo antes del abismo, ella me miró.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.