¿Soy artista o más bien no?

Hace justo una semana, estuve en una asesoría poética, actividad muy común en Coyoacán, según dicen unos…

 hipster

*Cofcofcofcheshipsterscofcofcof*

En eso estábamos mi buen amigo poetaasesorprofeydemás y yo cuando salió a necesaria colación la pregunta: ¿por qué hacer arte? Sé que prácticamente todo ente creador posee una especie de germen mutante de la perpetuación.

 

 germenjpg

 Gérmenes mutantes de la perpetuación

según los laicos y gratuitos libros de la SEP.

 

Es una inclinación común en el humano. Finalmente es buena parte del impulso que nos permite subsistir como especie: reprodúcete. Tener hijos es un clarísimo ejemplo de la ejecución de dicho impulso. En los que realizan actividades creativas esto puede tornarse en darle existencia a una obra. Sea la actividad creativa que sea. Esté o no definido esto como arte. Pero he aquí el dilema: ¿Qué es arte? ¿Quién decide qué es o qué no es? ¿Cómo está el asunto?

 

 asunto

 Usté no se preocupe, mijo. Usté trae bien el asunto.

 

Básicamente no me parece que nadie tenga ninguna autoridad para definir tales preguntas. Se ha llegado a un consenso entre intelectuales, artistas, filósofos, etc. a través del tiempo y prácticamente nunca concuerdan al cien por ciento. Si tomamos en cuenta que otrora arte tenía que ver con la maestría en alguna actividad, entonces no sólo el arquitecto es artista, el albañil que levanta un muro con perfección sobrehumana lo es también, el reparador de máquinas que no tiene par lo es, el mecánico que impecablemente repara autos y jamás se vuelven a descomponer es un artista también y como no hallé fotos de mecánicos artistas para ilustrar mi punto pondré de consolación otro animalito mitológico:

 quimera

Que también es peludito.

 

Avocar a que sólo las Bellas Artes son aceptables como arte en sí me parece, aunque buen marco referencial, limitado y poco preciso al mismo tiempo. Deja fuera otros oficios o actividades creativas y su mismo perfeccionamiento técnico a la vez que no permite fácilmente la consideración de otras.

Clásicamente, las artes mayores son de las que más conciencia tenemos. Las artes menores (otro consenso harto discutible aunque haya sido utilizado por los H. griegos del mundo antiguo) nos son un tanto más ajenas en cuanto a considerarlas arte se refiere.

En fin, todo esto para responder: ¿por qué hago arte? ¿Esto que hago sí es arte? ¿Qué tan importante es la perpetuación de uno mismo a través del arte? Y, como ven, siguen sin responderse tales preguntas pero voy a poner algo de gran valor estético para su consideración:

 

 camello

 Bello como camello.

 

-¿Por qué escribes?- Porque me gusta. Me gusta darle existencia a lo que siento-veo-escucho dentro de mí– y mi respuesta fue genuina. Personalmente hace tiempo ya que dejé de preocuparme por la perpetuidad. No me interesa gran cosa lo de dejar ningún tipo de legado o recuerdo. Existir lo causa automáticamente. Lo que uno hace repercute en la eternidad, bien dicen. Es inevitable actuar e ir dejando huella por eso mismo quedamos advertidos por la ley del karma de las consecuencias de nuestros actos. Por eso mismo, en parte, no me interesa actuar para perpetuarme. Al pensar en que el humano se extinguirá, la Tierra será destruida en algún momento y que el Universo mismo dejará de ser me parece totalmente irrelevante perpetuarme por voluntad propia. Me dedico a actividades creativas, claro está, y ese personema sediento de mimos que llamamos ego se regodea de la atención que recibe pero no es mi sección favorita de ser un humano y prefiero ponerle poca o nula atención a sus ojos de gato.

 

 gatito

 En China te comen así que te calmas.

 

Entonces ¿mi ego funciona y quiere atención perpetua? Sí. ¿Me importa ser recordado siglos y siglos? No realmente. ¿Creo que lo que hago es arte? Para mí sí lo es. Por expresión personal, emoción, impulso creador y estética para mí lo es. ¿Quiero que a la gente le guste? No tanto. Más que querer, me interesa porque es a lo que me dedico y para que me sostenga, mejor que haga eco en mucha gente que me de sus millones. – Pero el arte, mi buen Yang, es un acto social. Para que haya arte se necesita el reflejo en alguien más.­- Me decía este amigo mío mientras yo batallaba con la hamburguesa más difícil de comer del mundo. Justo eso último (lo del arte, no la hamburguesa) me dejó pensando un buen rato que aún una semana después no termina. Y eso que en una fiesta donde también se habló de asuntos trascendentes, sabio entre los sabios, mi hermano con quien a veces me confundo yo mismo, zanjó mis tribulaciones con un –Querer definirlo no sirve más que para limitar el enfoque de lo que haces y dejar de hacer, que es precisamente el asunto.- Y entonces nos reimos, estuvimos de acuerdo en todo y seguí después con mis necedades de pensar si somos todos arte. También nosotros los seres vivos tuvimos un principio y acaso algo, a sabiendas o no, se perpetuó a través de nuestra existencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.